Poesia
Poesia El soneto expresa la exhortación al goce de la vida o carpe diem, de larga tradición literaria. Garcilaso había utilizado ya el tema sin acentuar el tono dramático de la existencia efímera. Se trataba de una lección más de la vida que no afectaba al individuo de forma singular. En el final de este soneto el dramatismo, por el contrario, queda muy destacado gracias a los recursos utilizados, con los que consigue establecer un choque violento entre la atracción de la belleza y el nihilismo absoluto que queda de ella, convertida «en tierra, en humo, en polvo, en sombra», hasta concluir con la expresión totalmente negativa, «en nada». En esa rapidez del proceso de desintegración final, en contraste con el carácter durativo marcado por «mientras» reside el tono dramático del soneto, propio del Barroco.
