Poesia
Poesia Al igual que el adverbio «mientras» resulta fundamental en la organización de la estructura, en el plano estilístico ocurre lo mismo. Tanto fónica, morfológica como semánticamente, el término queda perfectamente resaltado. No es por casualidad que ocupe la posición inicial. Se destaca así mucho más, puesto que inicia el periodo de intensión fónica; tampoco es casual que se reitere en cuatro ocasiones. Cada vez que aparece el adverbio nos predispone a detenernos en cada uno de los rasgos de la mujer (cabellos, frente, labios y cuello) de manera que pueda aprehenderse así toda la belleza encerrada en ellos. Todo el valor durativo del adverbio se extiende también a los elementos de la naturaleza, y así se destaca el tiempo necesario para la contemplación.