Poesia

Poesia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

3.3. CONCLUSIÓN

El tema del carpe diem que se remonta a Ausonio («Collige, virgo, rosas dum flos novus et nova pubes») y a Horacio, en cuya Oda IV había cantado la misma idea («Vides ut alta»), cobró actualidad en el Renacimiento y dio lugar a múltiples derivaciones en la lírica, como el soneto de Garcilaso «En tanto que de rosa y azucena», pero a diferencia de la visión renacentista, la novedad que apunta Góngora, y que es propia de la renovación que hace en su lírica, consiste en mostrar el violento contraste entre el sensualismo (sobre todo visual) y el desengaño, o más bien nihilismo, propio del barroco. Para conseguirlo ha utilizado todos los recursos técnicos y estilísticos que permite la forma estrófica del soneto. Todos los elementos ayudan a expresar el contraste violento entre la máxima belleza y su violenta destrucción, los dos polos que expresan el conflicto barroco. El último verso resume el tema mediante la gradación conceptual en donde se muestra la definitiva conversión de la belleza en materia inerte primero, y luego en evanescencia, hasta culminar en la desengañada expresión en nada. Este verso tuvo gran éxito entre los poetas posteriores y Calderón lo incluyó en bastantes de sus obras, prueba del tino de Góngora para apuntar el tema del carpe diem barroco y de la influencia que ejerció su poesía.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker