Poesia
Poesia ENTRANDO EN VALLADOLID, DONDE ESTABA LA CORTE (1603)
Llegué a Valladolid; registré luego[183]
desde el bonete[184] al clavo de la mula;
guardo el registro[185], que será mi bula
contra el cuidado del señor don Diego.
5Busqué la Corte en él, y o yo estoy ciego,
o en la ciudad no está, o se disimula.
Celebrando dietas[186] vi a la gula,
que Platón[187] para todos está en griego.
La lisonja hallé, y la ceremonia
10con luto[188], idolatrados los caciques[189],
amor sin fe, interés con sus virotes[190].
Todo se halla en esta Babilonia[191],
como en botica[192], grandes[193] alambiques[194],
y más en ella títulos que botes[195].