Poesia
Poesia EN LA MUERTE DE DOÑA GUIOMAR DE SÁ, MUJER DE JUAN FERNÁNDEZ DE ESPINOSA (1610)
Pálida restituye a su elemento[240]
su ya esplendor purpúreo[241] casta rosa,
que en planta dulce un tiempo, si espinosa[242],
gloria del sol, lisonja fue del viento.
5El mismo que espiró süave aliento
fresca, espira marchita[243] y siempre hermosa[244];
no yace, no, en la tierra, mas reposa[245],
negándole aun al hado lo violento.
Sus hojas[246] sí, no su fragrancia[247], llora
10en polvo[248] el patrio Betis, hojas bellas,
que aun en polvo el materno Tejo[249] dora.
Ya en nuevos campos[250] una es hoy de aquellas
flores que ilustra[251] otra mejor Aurora,
cuyo caduco aljófar son estrellas.