Poesia
Poesia A LA GRANDEZA Y DILATACIÓN DE MADRID (1610)
Nilo no sufre márgenes, ni muros
Madrid, oh peregrino, tú que pasas,
que a su menor inundación de casas
ni aun los campos del Tajo están seguros.
5Émula[10] la verán, siglos futuros,
de Menfis[11] no, que el término le tasas;
del tiempo sÃ, que sus profundas basas
no son en vano pedernales duros.
Dosel de reyes, de sus hijos cuna
10ha sido y es zodÃaco luciente
de la beldad[12], teatro de Fortuna[13].
La invidia aquà su venenoso diente
cebar suele, a privanzas importuna.
Camina en paz, refiérelo a tu gente.
