Poesia
Poesia A LO POCO QUE HAY QUE FIAR DE LOS FAVORES DE LOS PRÍNCIPES CASTELLANOS; POR LO CUAL SE SALE DE LA CORTE (1609)
¡Mal haya el que en señores idolatra[532]
y en Madrid desperdicia sus dineros,
si ha de hacer al salir una mohatra[533]!
Arroyos de mi huerta[534] lisonjeros
5(¿lisonjeros[535]?; mal dije, que sois claros):
Dios me saque de aquí y me deje veros.
Si corréis sordos, no quiero hablaros,
mejor es que corráis murmuradores[536],
que llevo muchas cosas que contaros.
10Tenedme, aunque es otoño, ruiseñores,
ya que llevar no puedo ruicrïados[537],
que entre pámpanos son lo que entre flores[538].
Si yo tuviera veinte mil ducados,
tiplones[539] convocara de Castilla,
15de Portugal bajetes[540] mermelados,
y a fe que la pajísima[541] capilla,
tïorbas[542] de cristal, vuestras corrientes
prestaran dulces en su verde orilla.
Pájaros suplan[543], pues, faltas de gentes,
20que en voces, si no métricas[544], süaves,
consonancias desaten diferentes;
si ya no es que de las simples aves
