La Madre

La Madre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CapĂ­tulo II-III

Por la tarde llegó Nikolái. Almorzaron y, durante la comida, Sofía contó entre risas cómo se había encontrado y prestado refugio a un camarada, que había huido del lugar donde había sido deportado, el miedo tan grande que había pasado a cuenta de los agentes de la secreta, a quienes creía ver por todas partes, y qué conducta más cómica había tenido el evadido. A oídos de la madre, algo en el tono de su voz le recordaba la jactancia del obrero que, habiendo acabado un trabajo difícil, se siente satisfecho del resultado.

Ahora Sofía llevaba un ancho y ligero vestido de color acero, que le hacía parecer más alta. Sus ojos eran más oscuros y sus movimientos más tranquilos.

—Sofía —dijo Nikolái después de la comida—, tenemos otro trabajo para ti. Ya sabes que íbamos a editar un periódico para las aldeas, pero que luego, con los últimos arrestos, habíamos perdido nuestros contactos con los campesinos. Pues bien, sólo Pelagia Nílovna puede ayudarnos a encontrar a la persona que se haga responsable de la distribución del periódico. Así que es necesario que la acompañes en ese viaje campestre y… ¡cuánto antes mejor!

—¡De acuerdo! —dijo Sofía, fumando un cigarrillo—. ¿Entonces qué, Pelagia Nílovna? ¿Vamos juntas?

—¡Claro que sí! ¡Adelante…!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker