La Madre

La Madre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo II-XIV

Al día siguiente, a mediodía, ya estaba sentada frente a Pável en el locutorio de la cárcel y, mientras contemplaba veladamente el rostro barbudo de su hijo, aguardaba la ocasión para entregarle la nota que apretaba entre sus dedos.

—¡Todos gozamos de buena salud, yo incluido! —le estaba diciendo Pável en voz baja—. ¿Y tú, cómo estás?

—¡Bien también…! ¡Pero Yégor Ivánovich ha muerto! —dijo ella de un modo maquinal.

—¿Sí? —exclamó Pável y, acto seguido, bajó la cabeza visiblemente emocionado.

—¡La policía cargó durante su entierro! ¡Arrestaron a un camarada! —continuó ella con naturalidad.

El ayudante del jefe de la prisión chasqueó los labios con disgusto y, saltando de la silla en que estaba sentado, farfulló:

—¡Tiene que comprenderlo! ¡Hablar de esas cosas está prohibido! ¡No se puede hablar de política…!

La madre se levantó también de su silla y en un tono de culpabilidad, como si no comprendiera la razón de tanto revuelo, repuso inmediatamente:

—¡No estaba hablando de política, sino de la pelea! ¡Y que hubo gresca es más que cierto! Incluso a uno le partieron la cabeza…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker