El materialismo historico y la filosofia de Benedetto Croce
El materialismo historico y la filosofia de Benedetto Croce En la afirmación de Engels es preciso ver, aun cuando expresada en términos no rigurosos, esta exigencia metódica, que es tanto más viva cuanto que la referencia sobreentendida es hecha, no para los intelectuales y para las llamadas clases cultas, sino para masas populares incultas, para las cuales es necesaria aún la conquista de la lógica formal, de la más elemental gramática del pensamiento y de la lengua. Podrá surgir el problema del lugar que tal técnica debe ocupar en los cuadros de la ciencia filosófica; es decir, si ésta forma parte de la ciencia como tal y ya elaborada, o de la propedéutica cientÃfica, del proceso de elaboración como tal. (AsÃ, por ejemplo, nadie puede negar la importancia, en quÃmica, de los cuerpos catalÃticos, aun cuando de ellos no queden rastros en el resultado final). También para la dialéctica se presenta el mismo problema: ella es un nuevo modo de pensar, una nueva filosofÃa, pero también, por lo mismo, una nueva técnica. El principio de la distinción sostenido por Croce, y, por lo tanto, todas sus polémicas con el actualismo gentiliano, ¿no son también cuestiones técnicas? ¿Puede separarse el hecho técnico del filosófico? Pero se lo puede aislar con fines prácticos, didascálicos. Y realmente, es de señalarse la importancia que la técnica del pensamiento tiene en los programas didascálicos. Tampoco se puede hacer el parangón entre la técnica del pensamiento y las viejas retóricas. Estas no creaban artistas, ni creaban el gusto, ni proporcionaban criterios para apreciar la belleza, sólo eran útiles para crear un «conformismo cultural» y un lenguaje de conversación entre literatos. La técnica del pensamiento, elaborada como tal, no creará, ciertamente, grandes filósofos, pero dará criterios de juicio y de verificación, y corregirá las deformaciones del modo de pensar del sentido común.