Las maniobras del Vaticano
Las maniobras del Vaticano Un elemento ideológico muy significativo del trabajo que los jesuitas desarrollan en Francia para construir una amplia base popular al movimiento católico-democrático es este juicio histórico-polÃtico: «¿Quién es responsable de la ‘herejÃa’ del pueblo francés? ¿Sólo los intelectuales democrático-revolucionarios que se referÃan a Rousseau? No. Los más responsables son los aristócratas y los grandes burgueses que han coqueteado con Voltaire»; «las reivindicaciones tradicionales (de los monárquicos) del regreso a lo antiguo son acaso respetables, aunque irrealizables en las presentes condiciones. Y son irrealizables sobre todo por culpa de la mayor parte de la aristocracia y de la burguesÃa de Francia, pues la corrupción y la apostasÃa de esa clase dirigente originó la corrupción y la apostasÃa de la masa popular en Francia, verificándose también entonces que regis ad exemplum totus componitur orbis. Voltaire era el Ãdolo de esa parte de la aristocracia corrupta y corruptora de su pueblo que se cavaba la propia fosa. Y si bien luego, al surgir Rousseau con su democracia subversiva, en oposición a la aristocracia de Voltaire, contrastaron teóricamente las dos corrientes de apostasÃa —como dos tristes corifeos— aparentando moverse por antagónicos errores, confluyeron en una misma práctica y funesta conclusión: aumentar el torrente revolucionario, etc.».