Al oeste del pecos

Al oeste del pecos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La joven se hallaba en el vértice de la hora más terrible que había soportado en toda su vida cuando una llamada a su puerta la obligó a enderezarse, intrigada.

—Terrill, ¿se ha acostado usted? —preguntó Pecos, ansioso.

—Pues… sí… sí —respondió con voz queda Terrill.

—¿Le ha sucedido algo? Parece que tiene usted ronca la voz.

Terrill hizo un magnífico esfuerzo.

—Es posible que haya hablado con la cabeza entre las sábanas —acertó a decir claramente—. ¿Qué desea usted, Pecos?

—No mucho… Solamente quería hablar con usted unos momentos. Ese Watson me ha sobresaltado un poco.

—Pecos, voy a levantarme y a vestirme —replicó con todo descaro Terrill, mientras maldecía mentalmente su osadía y su falsedad.

—No, no. Yo entraré —contestó Pecos. Y con gran horror por parte de Terrill, la barra de la puerta, que sin duda no había sido bien encajada, cayó al suelo y permitió a Pecos la entrada—. Está tan oscuro como el infierno este rincón —dijo Pecos lentamente—. Es la primera vez que entro aquí, ahora que lo recuerdo. Es usted un muchacho muy extraño.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker