Al oeste del pecos
Al oeste del pecos Pecos formó desde el primer momento el mejor juicio posible acerca del equipo de trabajadores que había obtenido a través de Hudson y Slinger. Los hermanos John y Abe Slaughter eran dos típicos tejanos, nacidos en las llanuras, de seis pies de estatura, robustos, parecían dos mellizos. Texas Jack tenía la cabeza en forma de bala, el rostro festivo, las piernas arqueadas, y parecía ser uno de esos hombres a quienes siempre se encuentra buenos para amigos y nunca para enemigos. Lovelace Hall era un tejano de extremada estatura, cabellos rojos y ojos oscuros, un tipo excepcional en opinión de Pecos, y que decía que era como «un infierno cuando se trataba de caballos, vacas y otros chismes ordinarios». Estos dos hombres habían sido conductores de manadas, y los había encontrado Slinger. Los otros dos vaqueros de Hudson eran sorprendentemente distintos: uno de ellos era mejicano; y el otro, negro. Lano, el primero, era un jinete que parecía un lagarto, más oscuro de piel que un indio, marcado de pies a cabeza con los signos pertenecientes a un buen jinete. El negro respondía al nombre de Louisiana. En realidad Hudson no le conocía ninguno otro. Era de mediana estatura, magníficamente musculado y tenía un rostro agradable y hermoso. Estos dos vaqueros completaban el sexteto, y Pecos, que raramente se engañaba cuando se trataba de apreciar el valor de los hombres, quedó complacido de ellos.