Al oeste del pecos

Al oeste del pecos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

V

Para los vaqueros del rancho de Heald, se llamaba Pecos Smith. No tardaron mucho en descubrir que era el mejor jinete, el hombre más diestro manejando la pistola y el mejor lanzador de lazo que había llegado del oeste de Texas. Pero esto era todo lo que pudieron saber de él y de su pasado.

Pecos había llegado río arriba, en compañía de un guía de caravanas llamado McKeever, que tenía que entregar una cantidad de cabezas de ganado en Santa Fe, Nuevo Méjico. Las ciudades de Santa Fe, Nuevo Méjico, Las Vegas y Alburquerque constituían un próspero mercado de ganados. Los fuertes del Gobierno aumentaban en gran medida la demanda de carnes. Los ganaderos, creyendo que en el porvenir encontrarían la debida protección contra los pillajes de las bandas de indios, habían seguido a los venturosos colonizadores al sur de Nuevo Méjico y al oeste de Texas. La mayoría del ganado que se consumía por entonces procedía de Río Grande.

A su regreso, McKeever se detuvo con sus acompañantes, menos uno, en el rancho de Heald. Los vaqueros del rancho observaron que el que faltaba era Smith.

—Hemos dejado a Smith en Santa Fe —explicó el guía—. Acometió a otro hombre a tiros, y como hace siempre después de una pelea, se emborrachó. No podíamos esperarle. Pero supongo que no tardará en venir.

—¿Es un vaquero camorrista ese Smith? —preguntó Bill Heald, uno de los hermanos dueños del rancho.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker