Bajo el cielo del oeste
Bajo el cielo del oeste —Majestad, la conducta de Stewart es inexplicable —dijo Alfredo—. Le vi; le hablé; me reconoció; pero nada de cuanto le dije pareció hacer mella en él. Ha cambiado extraordinariamente. Su magnÃfica resistencia se va quebrantando… Me causó…, me causó verdadera pena. En el estado en que hoy se encuentra no habrÃa podido traerle aquÃ. Hablé con unos y con otros, y salvo que haya perdido la razón, estoy de acuerdo con Bill en creer que se ha propuesto que le sacudan un tiro. Algunas de sus hazañas no son para tus oÃdos. Bill hizo cuanto puede hacer un hombre por otro; tal vez más. Todos nosotros hemos apelado a cuantos recursos se nos ocurrÃan en favor de Stewart. Acaso si tú hubieses tenido la oportunidad le habrÃas salvado. Ahora, ya es tarde. Vale más que te lo quites de la cabeza, querida.