Bajo el cielo del oeste

Bajo el cielo del oeste

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XXV

Magdalena vio que unos mejicanos armados rodeaban el coche. Éstos ofrecían una notable diferencia, comparados con los que había visto antes; su silencio y respetuosa actitud la asombraron.

Súbitamente una voz de mando, breve y perentoria, abrió las filas contiguas a la casa. El señor Montes apareció por la brecha, avanzando presuroso. Una sonrisa animaba su moreno rostro. Su continente era cortés, autoritario e importante.

—Señora, no es demasiado tarde.

Hablaba inglés, con un acento extraño rara ella, lo cual parecía dificultar su comprensión.

—Ha llegado usted a tiempo, señora —prosiguió—. El capitán Stewart será puesto en libertad.

—¡Libre! —murmuro.

Se incorporo, bamboleándose.

—Venga usted —dijo Montes, cogiéndola del brazo—. Perdóneme, señora.


Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker