Caravana de heroes
Caravana de heroes QuerÃa que me vieras con Lee Murdock. Estaba loca por hacerlo y no tenÃa idea de tu estado de ánimo. QuerÃa hacerte en extremo desgraciado y luego, cuando estuvieras suficientemente castigado, amarte, más aún que la noche pasada sobre el pescante del carro. ¡Oh, Clint!… Pero en el momento en que viniste hacia mà comprendà mi equivocación. No te habÃa tomado por un hombre. Y cuando dijiste que venÃas a decirme adiós, se heló mi pobre corazón. Y cuando le preguntaste a Murdock si tenÃa un arma, casi me desmayé. Entonces comprendÃ, ¿pero qué podÃa hacer? Estaba paralizada. Estabas tan severo, tan blanco y tan terrible… Si hubiera podido moverme habrÃa caÃdo a tus pies… ¡Luego le pegaste! Se quedó tendido en la hierba, ensangrentado e inmóvil. No me importaba. Aquello no me dolÃa. Creo que sentà una extraña y cálida alegrÃa, algo nuevo y salvaje en mÃ… satisfacción.