Caravana de heroes
Caravana de heroes —Amigo blanco tomar soldados —dijo en voz baja y gutural, pero en inglĂ©s coherente, y con su otra mano señalĂł hacia el Oeste—. Blackstone viene —su mano indicĂł un encuentro en algĂşn lugar que habĂa en su mente—. Charley Bent viene —y sus dedos trazaron una lĂnea imaginaria en otra direcciĂłn—. Muchos Kiowas. Todos encuentran en Point of Rocks.
Y el indio se levantĂł y se perdiĂł en la oscuridad.
—¡Jim! —llamó Belmet tan pronto como pudo recobrar el aliento. Pero no obtuvo respuesta.
Era un proceder por demás extraordinario. Su importancia excitĂł a Clint en extremo. No tenĂa la menor duda de que con aquellas pocas palabras Jim Pez Blanco habĂa salvado de una matanza a su caravana y a la de Hatcher. En la sangrienta frontera se encontraba un indio aquĂ y allá que cuidaba de que las deudas quedasen saldadas. HabĂa millares que devolvĂan golpe por golpe, pero con los indios como Jim Pez Blanco, era doloroso para Clint el matar a un piel roja si no era en el calor del combate y por instinto de conservaciĂłn.