Caravana de heroes
Caravana de heroes Clint se metió en el río y empezó a vadearlo a saltos. De súbito se detuvo al final de uno. Hatcher, con la cabeza descubierta, sus blancas greñas al viento, haciendo portavoz con las manos, decía:
—¡Venga, muchachos! ¡A ver ese cañón!