Caravana de heroes
Caravana de heroes El acomodamiento del campo era una cuestión de preferencia. Algunos de los acarreadores vivÃan en sus carros, otros levantaron tiendas, y algunos, aprovechando la abundancia de madera, se construyeron cabañas. Clint y su padre estaban con este último y más pequeño grupo.
Eran nuevos en el oficio, según y les hicieron saber jocosamente sus vecinos.
—¿Qué es eso que estás haciendo, Búfalo? —preguntó un viejo llanera que tenÃa cariño a Clint.
—Una cabaña de madera —replicó Clint.
—¿Pero no será para vivir en ella?
—¿Eres carpintero, Belmet? —preguntó otro amigo.
—Los leños gastan bromas pesadas —observó un tercero.
Belmet lo tomó todo de buen humor y se volvió a Clint.
—Diles algo a éstos.
Clint tenÃa una réplica preparada.
—¿Es que van a ser ustedes acarreadores toda la vida? ¿No piensan nunca en ser colonos?
—Creo que ésa es nuestra idea —dijo uno.
—Pues por eso estamos aprendiendo nosotros a hacer cabañas de madera.
