Código del oeste
Código del oeste »Pero, concretando: Georgiana se obstina absolutamente en conducirse siempre como mejor le parece. Todas las muchachas “modernas” son iguales en ese aspecto. Dicen que nosotros, los padres, somos “anticuados”, que “no entendemos”. Acaso tengan razón. Vuestro padre opina que a Georgie no la detiene ninguna consideración, ni le sirve de nada cuanto hemos tratado de enseñarle. Pero, a pesar de lo apenada y temerosa que me siento tocante a tu hermana, no creo que en realidad sea mala. Aunque bien pudiera ser que mi opinión estuviese influida por la fe que es natural tengamos las padres en las hijas, o por la ceguera de un amor excesivo, y hasta por la vanidad…
»Georgiana ha terminado sus estudios superiores. Deseamos que se ocupe en algo de provecho. Pero jamás lograremos que trabaje aquí en Erie, y, además, pudiera ser que cualquiera ocupación seria (suponiendo que Georgie fuera capaz de obrar tal milagro) empeoraría su actual estado de salud.