El Conductor de Manadas

El Conductor de Manadas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

IX

La noche cayó, suave y cálida, con una insinuación de estío en su balsámica dulzura; las estrellas brillaban, blancas, a través del follaje de los árboles; el río murmuraba y gorgoteaba a lo largo de la orilla, sin la amenazadora apariencia que presentara durante el día; las ranas croaban su música solitaria. Y todo el vasto espacio llano estaba encerrado en silencio y en un sueño ligero y tranquilo. Pero aun entonces los ladrones y la muerte se hallaban en actividad.

Brite trataba de llamar al sueño. Pero el sueño no venía. Reddie había hecho su cama cerca de él, a la sombra del duro arbolado. De pronto, una forma alta y oscura pasó entre Brite y la pálida luz estelar. Texas Joe rondaba el campamento, como siempre, en plena noche, tal vez a punto de llamar el relevo de guardas. Pero esta vez pasó sigilosamente cerca de Brite y se detuvo junto a Reddie, donde se arrodilló a los pocos minutos.

Siguió un momento de silencio; luego murmuró Reddie soñolientamente:

―¿Eh?… ¿Quién es?

―¡Chist! No tan alto. Vas a despertar al jefe… Soy Tex.

―¡Otra vez tú! Santo Dios, ¿no podrás siquiera dejarme dormir? ―repuso Reddie, disgustada, en un susurro.

―Te he sentido llorar, y quise venir entonces. Pero aguardé a que se durmieran los demás.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker