El policia rural y otros relatos
El policia rural y otros relatos El mezcal se obtiene por destilación del líquido que fluye del maguey, planta parecida al agave. Los peones mejicanos son muy diestros en su elaboración. A veces, los nativos se limitan a practicar una incisión en la planta para sorber el jugo que mana de ella. Vaughn vio una vez a un mejicano tendido de bruces en medio de un gigantesco maguey, con la cabeza hundida en el meollo, y las piernas fláccidas, inertes. A simple vista le pareció que estaba ebrio, pero un examen más atento le permitió comprobar que el hombre era cadáver.
El mezcal era, pues, fuego latente; la falta de esa bebida los volvía ariscos y su posesión los convertía en gente alegre y bulliciosa. Un solo trago cambiaba su mundo mental y físico. Después del primer sorbo, Juan se puso a silbar, y al terminar el segundo comenzó a tararear el corrido «La Paloma». Ambos subordinados no cesaban de volver la cabeza, mirándole con ojos sórdidos y codiciosos.
La rápida andadura que sostuvieron hasta entonces menguaba de modo perceptible. Vaughn comenzó a sentirse más confiado; hasta creyó que podría romper las ligaduras que le atenazaban las muñecas. De la misma manera que había invocado a su buena estrella, lo hacía ahora para que ocurriese algo que retrasara la marcha de la caravana.
