El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes —Tú eres del oeste de las Rocosas —afirmó Brown severamente—. Y muy pronto descubrirás que hay muchos modos de hacer las cosas… Louise Melliss proviene de Frisco, según dicen. Ha habido varias camorras muy serias por su culpa. Pero dicen que es tan sincera y tan buena como cualquier mujer honrada.
—¡Ah!… No hay duda de que soy un novato en estas lides —contestó Pan. Su lamentación se referÃa al acto de la audaz muchacha, cuyo comportamiento no habÃa comprendido todavÃa.
—¡Por amor de Dios, compañeros! —comenzó diciendo Moran al recobrarse del estado en que se habÃa hallado—. No has venido aquà para que un diablillo como esa mujer se apodere de ti. Seguramente, lo que ha hecho ha sido para dar un buen chasco al joven Hardman. ¡Déjale que lo haga!
—¡Oh! Entonces, ¿no te importa mucho lo que pueda suceder al joven Hardman? —preguntó con interés Pan; presentÃa que iba a recibir algunas noticias que le importaban.
—Lo que me gustarÃa es poder andar a tiros con él; y en cierta ocasión estuve muy cerca de conseguirlo —declaró Moran.
—¿Por qué causa?