El Valle de los caballos salvajes
El Valle de los caballos salvajes Fue Pan quien despertó a todos a la mañana siguiente, cuando la primera coloración del alba enrojeció la afilada línea del horizonte.
Había recogido leña y llevado los caballos a pastar antes de que llegase Blinky. El vaquero tenía una mirada fiera.
—Compañero, el ciclón ha estallado —dijo roncamente después de haberse separado con Pan unos pasos.
—¿Sí? —preguntó Pan, tanto con regocijo como con interés.
