Huracán
Huracán NO pasaban deprisa los dÃas en el Vado de Bostil. Y salvo en invierno y durante las tormentas de viento y arena de la primavera, el perezoso tiempo transcurrÃa agradablemente. LucÃa salÃa a caballo, a veces con Van; otras, sola. No ponÃa demasiado empeño en salir a caballo con él por dos razones: porque estaba enamorado de ella y porque no le podÃa vencer, cuando él sacaba a King. Estaban adiestrando los caballos de Bostil mucho antes de las carreras.
Se supo, por fin, la decisión de los utahs y los navajos, que aceptaban la proposición de Bostil y se disponÃan a presentarse muy preparados; es decir, según Holley y los picadores viejos, aquello significaba que se presentarÃan ochocientos indios de cuidado.
—El viejo jefe Hawk vendrá también —anunció Holley a Bostil—. Hace años que no ha estado por aquÃ. ¿Recuerda usted su colección de potros? Son verdaderos caballos, no mustangs. De manera que hay que estar alerta, Bostil.
