La Fuerza de la sangre
La Fuerza de la sangre —¡Hombre! No debe agradecerme nada —replicó Mac Nelly estrechando la mano de Duane—. He mandado a muchos hombres valerosos y dignos en busca de la muerte, y tal vez usted aumentará su número. Pero, como ya he dicho, tiene todavÃa una probabilidad contra mil. Además no quisiera verme en el pellejo de Cheseldine ni de otro hombre cualquiera a quien persiga usted. Pero no quiero decirle adiós, Duane, sino ¡hasta la vista! ¡Ojalá volvamos a encontrarnos!