La Fuerza de la sangre
La Fuerza de la sangre A primeras horas de la tarde, desde una altiplanicie, Duane pudo divisar Fairdale, que formaba una faja verde en una masa gris. En la enorme extensión estéril de Texas resultaba un espectáculo agradable. Pero más le importaba su apartamiento de la civilización que su belleza. En aquella época, o sea poco después del año setenta, cuando la parte occidental de Texas y casi el treinta por ciento de su territorio era un desierto, el agricultor y el ganadero que habÃan ido a establecerse allà hicieron maravillas creando poblaciones como Fairdale.
Duane descubrió de un vistazo el rancho del coronel Longstreth. La casa estaba situada en la única prominencia que habÃa en torno de Fairdale, pero la altura era muy escasa y se hallaba sólo a pocos minutos del extremo del pueblo. La casa era baja, tenÃa un tejado plano y estaba construida con ladrillos rojos. Al parecer, ocupaba una extensión equivalente casi a unos cuatro mil metros cuadrados. Estaba rodeada de verdor y, como excepción, los corrales, los cobertizos y los graneros y heniles tenÃan un color gris o rojo.