La Heroína de Fort Henry
La Heroína de Fort Henry Cuando los primeros exploradores franceses invadieron el Noroeste, hacia el año 1615, los indios wyandots ocupaban los territorios de Ontario, entre la bahía Georgian y los lagos Muskoka, y fueron aquéllos los que los designaron con el nombre de hurones.
En aquellos tiempos, la tribu estaba en guerra con los iroqueses y la lucha continuó todavía hasta el año 1649, en que los primeros sufrieron la derrota decisiva que les obligó a abandonar sus poblados y emigrar hacia el Sur en busca de otras tierras donde abundara la caza, llegando hasta las riberas del Ohio, al sur y oeste del lago Erie, en donde se establecieron definitivamente. En nuestro tiempo se denominan aquellos lugares Zanefield[10], nombre que les dio Isaac Zane, y señalan la región en que un tiempo vivió la más grande tribu de hurones.
En unos terrenos poblados de manzanos, a orillas de un río pequeño y ligero llamado Mad, construyeron aquellas gentes sus chozas y wigwams. El magnífico alce y el ciervo gracioso abundaban en aquellos fertilísimos alrededores. Allí llevaron los hurones, durante largos años, una vida tranquila y feliz, sin que se oyera jamás en sus aldeas el terrible grito de guerra, y viviendo en buenas relaciones con las tribus vecinas. Tarhe, el jefe hurón, tuvo gran influencia sobre los delawares y cultivó una profunda amistad con el jefe de los Mingos.
