La HeroÃna de Fort Henry
La HeroÃna de Fort Henry —No podrá ser nunca —murmuró ella tristemente después de una larga pausa—. Porque, ¿cómo poder alcanzar el fuerte por el gran rÃo? Tarhe ama a su hija y no la entregará. Si probamos a huir, sus guerreros nos alcanzarán y Myeerah no podrá salvar tu vida… ¡Te matarÃan! ¡Oh, yo no me atrevo a probarlo! ¡Myeerah te ama demasiado para eso!
—Pues deberÃas probarlo —insistió Isaac—. Si me quieres de veras no puedes verme sufrir.
—¡No me digas eso nunca más! —exclamó Myeerah con nerviosidad y con una profunda pena pintada en sus ojos—. ¿Puede una princesa india, que tiene sangre de los grandes jefes en sus venas, probar su amor de una manera que ella no debe? Algún dÃa comprenderás cómo me has ofendido. ¡Soy la hija de Tarhe, y un hurón no puede mentir!
Poco a poco emprendieron el regreso al poblado, ambos con el corazón transido de dolor. Isaac, anhelando con vehemencia volver a su hogar, su familia y sus amigos, a pesar de sentir una entrañable ternura por aquella muchachita india que no querÃa libertarle. Myeerah, llena de piedad y de amor por él, y de temor de que su sueño querido no se viera nunca realizado.