Los Caminantes del desierto
Los Caminantes del desierto A la hora de la puesta del sol Adán preparó la cena para los esposos Virey, comiendo él cuando ellos hubieron terminado. Virey charlaba animadamente; hasta bromeó por ser la primera comida buena que hacía en el desierto. Su mujer también mostró mucha serenidad al hablar, haciéndola a veces con sutil ingenio, como si nunca hubiese dejado entrever la tragedia que estaba viviendo. Era el modo que tenían los dos de ocultar la verdad y sus sentimientos cuando querían. En cambio, Adán guardó silencio.
