Odio de razas
Odio de razas - Bien; cuando llegue la orden, iré a tus terrenos, y entonces, me verás hacer los primeros exámenes. ¿Tiene Etenia mucho ganado?
- No mucho. Y todo el que tiene está sano. -Nophaie, las reses pueden parecer sanas y, sin embargo, estar tuberculosas.
En aquel punto, los pequeños indios, niños y niñas, comenzaron a salir del enorme dormitorio rojo como una corriente de carranclán azul. Nophaie observó que solamente se hallaban presentes los niños de tres a seis años. Componían una muchedumbre de criaturas silenciosas, y jugaban sin el bullicio que es característico de los niños blancos. Se extendieron por el terreno de juego, en número de varios centenares, formando un cuadro lleno de animación y color. Algunos de los más pequeños se acercaron para mirar a Nophaie a través de la empalizada. ¡Cuán impasibles parecían! Todos miraron a Wolterson con fijeza, y a Nophaie con algo menos de interés.