Odio de razas
Odio de razas Más tarde, Morgan recibió al espía Noki en su estudio, las ventanas y las puertas del cual fueron completamente cerradas. Y mientras miraba sostenidamente el inescrutable rostro oscuro de aquel Noki que odiaba a los Nopahs, Morgan oyó una larga historia, contada con la minuciosidad de detalles y la fiel precisión propia de lose indios, una historia extraña y ampliamente distinta de todas cuantas circulaban respecto a la trágica muerte de Do Etin.
Nuevamente llegó la noche, una de las noches: fijadas por Morgan para que las jóvenes indias fuesen a su capilla a oír sus predicaciones. Morgan no había aprendido por completo el lenguaje de los Nopahs; solamente adquirió, durante su estancia junto a los indios, el conoci- miento preciso de su lengua para darse a entender.
Y dijo ante el conjunto de rostros oscuros e impasibles.
- Debéis aprender a obedecerme. Vuestros padres son demasiado viejos parra aprender. Son paganos. Su dios no es bueno. Su religión no es buena. Vuestros padres, no tienen posibilidad de ir al cielo. Están hundidos en la ignorancia y el pecado. Arderán, -eternamente en el, fuego del infierno.