Odio de razas
Odio de razas Luego Nophaie se levantó para pronunciar su discurso. Estaba profundamente conmovido por las palabras de Etenia. Y reveló con voz potente la obra de los hombres malos que actuaban en la colonia, y llevó al ánimo de sus oyentes, de los Nopahs de rostros oscuros e impasibles, la verdad del peligro que les amenazaba. No pidió directamente a los indios que se alistasen como voluntarios. Pero terminó sus palabras con cuna firme explicación de su actitud:
- Nophaie irá a la guerra. Nophaie y todos los Nopales son los primeros americanos. Nophaie luchará por ellos. Y cree que esta lucha no ser,) una lucha por los hombres blancos, sitio por los indios y las tierras que poseen.
Cuando se hubo echado a suertes, entre los hijos de Etenia, fue el más joven, el favorito del anciano, la alegría de su vejez, el que resultó designado por el acaso para acompañar a Nophaie.
- Etenia dice que está satisfecho - declaró orgullosamente el padre.
En Kaidab se hallaba una gran multitud de indios, y la excitación y la inquietud que reinaban eran desacostumbradas en el puesto, comercial.