Odio de razas
Odio de razas Después de la partida de Nophaie, Marian experimenta la impresión de que había llegado el final de todo. No había pensado anteriormente en cuál sería su situación. después de la última entrevista. Y luego, con las dolorosas y excitantes experiencias del pasado, se encontró como perdida y descorazonada. Cayó en un terrible estado de depresión, contra el cual luchó con dificultad. El desierto la llamaba; la promesa hecha a Nophaie era una sagrada obligación; pero se encontraba incapaz de regresar inmediatamente para recomenzar su trabajo entre los, indios. Y decidió, como había proyectado, permanecer en el Este durante un corto período.
En el mismo momento de su llegada a Filadelfia comprobó que; aparte de la necesidad de cambiar de ambiente y del placer de hallar nuevamente a las antiguas amistades, había algún motivo más para que pudiera alegrarse de su regreso.
