Senda de héroes
Senda de héroes Jones le habÃa informado de que la especie que tenÃa ante sà era muy venenosa y que durante la época del celo solÃa atacar al hombre.
—¿Verdad que es bonita? —preguntó el vaquero—. Morena, casi blanqueada, con listas negras. No tiene la cabeza triangular que lucen nuestras serpientes dañinas.
—¡Échate atrás, Sterl! Deja que le aplaste la cabeza de un tiro —rogó Leslie, que, por lo visto, no era muy sentimental en lo que a serpientes se refiere.
—¡Hum! ¿Para qué? Puede ser que se trate de un bicho caballeroso como nuestra sierpe crótalo, que no ataca a menos que la pisen.
—Esta tiger no tiene nada de caballerosa. Tú conservas el corazón muy tierno para las serpientes, ¿verdad? —dijo Leslie, con una sutileza que Sterl pensó serÃa mejor no analizar.