Senda de héroes
Senda de héroes La expedición avanzaba cansadamente dÃa tras dÃa. Y cada vez más, Sterl se sentÃa retroceder hacia el nivel de la inconsciencia salvaje representada de un modo tan elocuente por el negro Friday, en el cual es verdad que se operaban procesos mentales, pero los instintos y los sentimientos eran los que mandaban casi en absoluto. Sterl se decÃa que ese retroceso era conveniente; ayudaba a sobrevivir. Empujado hacia el trasfondo de la vida, en el dominio de las fuerzas inertes de la tierra, el hombre tenÃa que hacer marcha atrás.
Algunas veces discutÃa su estado de espÃritu con sus compañeros alrededor de la lumbre. Slyter le habÃa dicho riendo: «Nosotros llamamos a eso volver al monte. Yo dirÃa que es un sÃntoma que denota mentalidad débil.»
Leslie se constituyó en una confirmación de su teorÃa al exclamar espontáneamente: «Sterl, tú me haces pensar. ¡Y yo no quiero pensar!»
Finalmente, Stanley Dann habÃa observado: «Una travesÃa como ésta serÃa, a no dudarlo, una degradación para la mayorÃa de blancos, a menos que supieran buscar su fuerza en Dios.»
Sterl, por su parte, tenÃa una misión que cumplir: habérselas con Ormiston. ¡Cuando aquello hubiera terminado, podrÃa revertir también a lo salvaje!
