Senda de héroes
Senda de héroes En aquel momento King lanzó un sonoro relincho y los otros animales contestaron. La mirada de Jack se posó en el corcel negro, y rápido como el pensamiento, el hombre saltó de la carreta. Mientras Sterl se echaba al suelo para tenderse detrás de un tronco, el conductor hizo fuego parapetado en la rueda delantera de la izquierda. La bala silbó más cerca del caballo que del vaquero, el cual, temeroso de que matara a su cabalgadura echó una rápida mirada a la única porción de la rueda que podÃa ver, la parte inferior de la llanta y un grupo de rayos. Se oyó el golpe de la bala al chocar con algún cuerpo y el silbido al salir para perderse en la maleza. Sin duda, darÃa en el pie del salteador o pasarÃa muy cerca, pues éste retrocedió de un salto hacia la parte posterior del vehÃculo. Sus botas se veÃan perfectamente entre las ruedas de la derecha. El segundo disparo de Sterl hizo blanco en una de las dos. Jack se desplomó como un polluelo lisiado, gimiendo ruidosamente, y se arrastró detrás del único gomero de la vecindad, el tronco del cual no era lo bastante grande para proteger su cuerpo por completo. Pero el hombre se arrodilló dispuesto a correr el riesgo. TenÃa localizado a Sterl, más no conseguÃa verle. El vaquero usó de un ardid tan viejo como la guerra; levantó el sombrero encima de un palo. Jack hizo fuego repetidamente. El segundo disparo hizo saltar el sombrero al suelo. Entonces el ganadero se levantó temerariamente rifle en mano, dejando el hombro y la mitad de la cabeza fuera del abrigo del árbol. Sterl apuntó cuidadosamente al único ojo visible que parecÃa el agujero de una máscara, y disparó. Jack se inclinó hacia un lado del árbol mientras el rifle caÃa por el otro.