Senda de héroes
Senda de héroes Tres dÃas después de haber dejado el campamento de «Pozo Vivo», los expedicionarios se encontraron cerca de una depresión en la ladera de las montañas, que parecÃa tener que conducir al paso que atravesaba la cordillera. Eric afirmó que estaba seguro de que, yendo o viniendo, habÃa pasado por aquella hondonada, y, en consecuencia, hubo que empujar a las bestias por los estrechos desfiladeros. Larry habÃa notificado que el terreno que tenÃan por delante era bastante incierto, y Red Krehl habÃa trepado a una altura para reconocerlo. De regreso, informó a Dann en términos nada dubitativos.
—No se puede ver muy lejos. Pero no es paÃs por donde se pueda conducir ganado, ¡y mucho menos carretas!
—No corramos, amigos —dijo Stanley a sus compañeros—. Subiremos primero para examinar el terreno. Krehl deberá de conocer por dónde hay y por dónde no hay que hacer pasar una vacada.
Pero Eric Dann saltó del asiento de su carreta para enfrentarse con su hermano con una furia terrible.
—¡Primero fue Hazelton! Ahora es Krehl... Krehl... ¡Krehl...! ¡Estoy cansado de ver que modifican mi criterio!
—Eric, has perdido los estribos —le contestó Stanley severamente—. Cálmate. Estos vaqueros han sido una ayuda para mà y no un estorbo... como otros, y tú habéis resultado.
