Don Segundo Sombra
Don Segundo Sombra -Sí, señor. [44]
-¿Usted lo conoce Goyo?
-Algo, don Jeremías.
-Muy bien. Después de la siesta dele el petizo Sapo. Que ate el carrito'e pértigo y vaya sacando esa paja'e los pesebres y la eche en los zanjones de la puerta blanca.
-Sí, Señor.
Para ganarle el «lao de las casas» al «mayor», me acerqué a su caballo, le bajé el recado, dándole vuelta las matras para que se orearan y pregunté a Goyo dónde debía largarlo.
-En aquel potrerito donde está la cebada.
El Inglés me miró sonriendo mientras me dirigía a la bebida llevando su caballo.
-¿Con bozal o sin bozal? -pregunté a Goyo.
-Sin bozal.