Juan Moreira
Juan Moreira —Yo he de matar a ese maula —gritaba en el colmo de la irritación—; lo he de matar como a un cordero, para probar a ustedes que sólo por una casualidad me ha podido aventajar, pues él me ha pegado porque me vio tropezar en la mesa y perder pie; de otro modo, ¡cuándo sale de allà con vida! Los paisanos, temiendo un nuevo encuentro con Moreira, habÃan querido llevar al gaucho a su casa, pero toda tentativa resultó inútil.
Leguizamón pidió una ginebra, y declaró que iba a esperar allà a Moreira para matarlo y demostrar que era un maula que habÃan traÃdo para asustar a la gente con la parada.
La elección terminada, los paisanos empezaron a desparramarse en todas direcciones, cayendo la mayor parte a la pulperÃa de Olazo, que era la más acreditada.
Todos suponÃan además que el lance de aquella mañana no podÃa quedar asÃ, y que entre Leguizamón y Moreira iba a suceder algo terrible.
Moreira estuvo conversando un momento con las personas de la mesa quienes le recomendaron que evitase encontrarse con Leguizamón y que, si lo hallaba a su paso, no atendiera a sus provocaciones, porque andaba siempre ebrio y no sabÃa lo que hablaba.