Juan Moreira
Juan Moreira En aquellos días había llegado de tránsito al 25 de Mayo el sargento de línea Santiago Navarro, hombre duro en la pelea y en cuyo pecho se veían dos cintas correspondientes a dos condecoraciones ganadas en la heroica campaña del Paraguay, donde cada soldado fue un héroe.
El sargento Navarro era un hombre flaco, de pelo lacio y bigotes cerdunos, pero dotado de una fuerza muscular poderosísima. Navarro había llegado al 25 de Mayo, donde había oído todas las mentas que se contaban de Moreira, escandalizándose cristianamente de los triunfos que se le atribuían sobre las numerosas partidas con que había peleado.
Sabiendo Navarro que el Juez de Paz había dispuesto saliese la partida de plaza en persecución de Moreira, y oyendo decir que ésta se haría la que no lo había encontrado porque le tenía miedo, se presentó al Juez de Paz pidiendo el mando de la partida y prometiendo que, si el gaucho se hallaba en el partido, lo traería vivo o muerto.
La proposición fue aceptada con verdadero júbilo y en el acto se dispuso todo para salir en busca del terrible gaucho.
