Juan Moreira
Juan Moreira Moreira salió asà del Salto, donde tan tristes recuerdos dejaba, y se dirigió al pueblo de Navarro a pequeñas jornadas, como siempre, para conservar su caballo.
Llegaba a las pulperÃas, donde se detenÃa solamente el tiempo necesario para dar de comer al Cacique y al caballo, siguiendo el camino provisto de un poco de pan y queso, que era el alimento que tomaba cuando andaba de viaje; dormÃa profundamente a la siesta en medio del campo, hora en que ningún paisano está de pie.
Era entonces a fines del año 73 y en Navarro se hacÃan encarnizados trabajos para las elecciones que dieron por resultado la presidencia de Avellaneda y la Revolución de Septiembre. Los hombres polÃticos de Navarro se disputaron el contingente poderoso de Moreira, ofreciéndole que harÃan cesar por completo la persecución tenaz de que era objeto.
Moreira se afilió a uno de los bandos polÃticos, al que se lanzó a la revolución y pudo quedar tranquilo en Navarro sin que la justicia se metiera con él para nada, llegando a ser mucho más temido que la partida de plaza, a quien tenÃa dominada por completo, como asimismo a los alcaldes y tenientes alcaldes de todo el partido.
