Juan Moreira
Juan Moreira Concluida la historia de Moreira con que adornamos nuestros folletines, vino a nuestro poder la daga de aquel paisano legendario, que conservaba el señor Melitón RodrÃguez como una verdadera pieza de museo.
La daga de Moreira, con la que llevó a cabo tanta hazaña verdaderamente asombrosa, es un arma que en nada se parece a la de este nombre que usan la generalidad de nuestros paisanos.
Esta arma, cuya hoja es de un completo temple toledano, está entre la daga y el sable: mide ochenta y cuatro centÃmetros de largo, contando su empuñadura, y sesenta y tres centÃmetros su hoja sola.
El ancho de la hoja tiene cerca de la empuñadura como cuatro centÃmetros y disminuye gradualmente a medida que se aproxima a la punta, hecha, como su filo destruido ya, con una lima.
La empuñadura de plata maciza, con algunas incrustaciones de oro y llena de delicada obra de cincel, pesa 25 onzas; la forma de esta empuñadura es digna de estudio, pues a ella sin duda debe Moreira la rara suerte de no haber sido herido nunca de hacha.
La S con que los paisanos adornan las empuñaduras de sus dagas, les sirve para proteger su mano derecha de los golpes de hacha que con tanta maestrÃa barajan.
