Las Minas del Rey salomón
Las Minas del Rey salomón En la tierra de los kukuanos
Toda aquella tarde marchamos por el magnÃfico camino, que se dirigÃa hacia el Noroeste, que desde el principio de la marcha observábamos la comitiva, estos constantemente a unos cien pasos delante de nosotros. Rompiendo el silencio, con Infadús y Scragga a nuestro lado y entablé con Infadús la siguiente plática:
—Infadús, ¿quién hizo este camino?
—Este camino, señor, fue construido en remotos tiempos, nadie sabe cuándo ni cómo, ignorándolo la misma Gagaula, cuya vida cuenta muchas generaciones. Nadie entre nosotros es lo suficientemente viejo para haber presenciado su construcción, ni nadie hay ahora que pueda hacer obras iguales a ésta; pero el rey la conserva, no consintiendo que la hierba eche raÃces en su blanco pavimento.
—¿Y qué mano dibujó los signos sobre los muros de la cueva por donde pasa? —volvà a preguntar, refiriéndome a los relieves, al parecer egipcios, que habÃamos visto.
—Señor, la misma mano que abrió en la roca este camino, trazó aquellos signos maravillosos. No sabemos quien los hizo.
—¿Cuándo vino el pueblo kukuano a estas comarcas?
