Las Minas del Rey salomón
Las Minas del Rey salomón Una cacerÃa de elefantes
No es mi intento narrar minuciosamente todos los incidentes de nuestra larga jornada hasta el kraal de Sitanda, cerca de la confluencia de los rÃos de Lukanga y Kalukive, jornada de más de mil millas, a partir de Durbán, y de las que hubimos de hacer a pie las últimas trescientas, a causa de la frecuente aparición de la terrible mosca «tsé-tsé», cuya picadura es mortal para todos los animales, exceptuando al hombre y al asno.
Salimos de Durbán a fines de enero, y estábamos ya en la segunda semana de mayo cuando acampamos en el kraal de Sitanda. Nuestras aventuras en este trayecto fueron muchas y variadas, pero, en general, de las que comúnmente ocurren a todo cazador africano, asà es que las pasaré en silencio, relatando sólo una que debo detallar aquÃ, pues de lo contrario, correrÃa el riesgo de hacer esta historia demasiado aburrida.
