Tess de D'Urberville

Tess de D'Urberville

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XVII

A la llegada de las vacas acudieron mozos y mozas de la lechería, desde sus viviendas y la casa principal. Las muchachas llevaban almadreñas, no por razón del tiempo, sino para que no se les mojasen los zapatos en la humedad del tinado. Se sentaba cada una en un taburete de tres patas, con la cara ladeada, descansando su mejilla derecha contra la vaca, y en tanto realizaban su faena, miraban todas de reojo a Tess, que iba acercándose lentamente. Los hombres, con las alas de los sombreros gachas y mirando al suelo, no advirtieron su presencia.

Había entre ellos uno robusto y de mediana edad, que llevaba un mandil más blanco y fino que los otros y cuya chaqueta tenía un aspecto más presentable: era el amo de la vaquería a quien Tess buscaba, y cuyo doble carácter de lechero y fabricante de manteca durante seis días y de orondo burgués el séptimo en su banco de familia en la iglesia resaltaba tanto, que dio pie para que le hiciesen esta copla:

Durante la semana es el lechero Dick, pero los domingos es Richard Crick.

Al ver que Tess permanecía indecisa, se dirigió hacia ella.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker