La letra escarlata
La letra escarlata Ester la miró fijamente; pero aunque en los ojos negros de la niña habÃa la singular expresión que tantas veces notara en ellos, no pudo descubrir si para Perla tenÃa realmente alguna significación aquel sÃmbolo, y experimentó una mórbida curiosidad de averiguarlo.
—¿Sabes acaso, hija mÃa, por qué tu madre lleva esta letra?
—Sà lo sé,—respondió Perla fijando su inteligente mirada en el rostro de la madre,—por la misma causa que el ministro se lleva la mano al corazón.
—¿Y cuál es esa causa?—preguntó Ester medio sonriéndose al principio con la absurda respuesta de la niña, pero palideciendo un momento después.—¿Qué tiene que ver la letra con ningún corazón, excepto el mÃo?
—Nada, madre; he dicho todo lo que sé,—respondió Perla con mayor seriedad de la que le era habitual.—Pregúntale á ese viejo con quien has estado hablando. Tal vez él te lo pueda decir. Pero dime, mi querida madre, ¿qué significa esa letra escarlata? ¿Y por qué la llevas tú en el pecho? ¿Y por qué el ministro se lleva la mano al corazón?