La letra escarlata
La letra escarlata Pero ahora se apoderó de Ester la idea de que Perla, con su notable precocidad y perspicacia, habÃa llegado ya á la edad en que podÃa hacerse de ella una amiga y confiarle mucho de lo que causaba el dolor de su corazón maternal, hasta donde fuera posible teniendo en cuenta la consideración debida á la niña y al padre. En el pequeño caos del carácter de Perla habÃa sin duda en embrión un valor indomable, una voluntad tenaz, un orgullo altivo que podÃa convertirse en respeto de sà misma, y un desprecio por muchas cosas que, bien examinadas, se verÃa que estaban contaminadas de falsedad. Se hallaba igualmente dotada de afectos que, si bien poco tiernos, tenÃan todo el rico aroma de los frutos aun no madurados. Con todas estas altas cualidades creÃa Ester que esta niña se volverÃa una noble y excelente mujer, á menos que la parte mala heredada de la madre fuese grande en demasÃa.