Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu Esta diferencia de la esencia y del ejemplo, de la inmediatez y de la mediación, no la hacemos sólo nosotros, sino que la encontramos en la certeza sensorial misma; y es en la forma en que esté en la certeza, no según nosotros la acabamos de determinar, como se habrá de registrar tal diferencia. En la certeza hay algo en cuanto lo simple que es de modo inmediato, o bien, puesto como la esencia: el objeto; pero también hay lo otro, en cuanto lo inesencial y mediado, que está en ella, no en sí, sino en virtud de otro, hay yo, un saber que sabe al objeto sólo porque éste es, y un saber que puede ser o no ser. Mientras que el objeto es lo verdadero, y la esencia; él es, y es indiferente a si es sabido o no; permanece aunque no sea sabido; mientras que el saber no es si no hay objeto.
Es el objeto, entonces, lo que hay que examinar: si está, de hecho, en la certeza sensorial misma como esa esencia por la que la certeza sensorial lo hace pasar; si este concepto suyo de ser esencia corresponde al modo en que él está presente en ella. A este fin, no tenemos que reflexionar sobre él y meditar sobre lo que él quisiera ser en verdad, sino tan sólo examinarlo tal como la certeza sensorial lo tiene en ella.